María Antonia González Valerio

Bioarte: desafíos estéticos y ontológicos

El tópico de la relación y confrontación del arte con la ciencia no deja de ser un lugar común incluso en los albores del siglo XXI y encontrándonos en la llamada “tercera cultura”, en la cual aquel viejo paradigma decimonónico que buscaba especificidad para las ciencias del espíritu frente a las de la naturaleza se encuentra desplazado a favor de una fértil interacción entre humanidades y ciencias naturales. Son muchos los espectros de intercambio e incluso fusión de estas dos áreas del saber y producción, e.g., la biología, la nanotecnología, la cibernética, etc.

La interacción del arte actual con los desarrollos científicos y tecnológicos se convierte cada vez más en un modo de conformación del espacio-tiempo en el que existimos, cuya muestra más clara es probablemente el híbrido mundo del diseño, el cual combina sin mayores reparos, la tecnología, las artes visuales, la economía, el marketing y la estrategia de mercado. El arte cibernético, el arte digital y el net.art son también buenos ejemplos.

La transdisciplina se ha convertido en una vía franca de las investigaciones, ligada a paradigmas heterodoxos, heterónomos e híbridos. Arte y ciencia han dejado de ser concebidos como terrenos autónomos, según las antiguas divisiones de la modernidad; la comunicación en la que se encuentran puede ser pensada como transgresora y fluida, yendo en un camino de ida y vuelta, hasta probablemente llegar a un punto de indistinción.

Los grupos de trabajo en el terreno del arte no pueden prescindir de la colaboración con los científicos cuando se trata de crear en la intersección de arte y ciencia. Un ejemplo de esto pueden ser los laboratorios (INCUBATOR Hybrid Laboratory at the Intersection of Art, Science and Ecology School of Visual Arts. The University of Windsor), las galerías de arte (Kapelica Gallery, en Ljubljana, Eslovenia; plataforma en la que se exploran los límites del arte y la ciencia en su interrelación), los artistas (Stelarc, artista australiano que trabaja con la idea de los cyborg-zombies y el cuerpo humano intervenido tecnológicamente) y las universidades (SymbioticA Artistic research activities in the life sciences, School of Anatomy and Human Biology, University of Western Australia).

La interfaz entre el arte y la ciencia genera espacios-tiempos más allá de la modernidad y de las ideologías típicas en varios sentidos: disloca las identidades fijas y monádicas, desde las identidades nacionales hasta las individuales; desterritorializa y reterritorializa creando nuevas cartografías y conceptos y abriendo la posibilidad de devenires no-humanos (en la terminología de Deleuze).

Bioart: Aesthetic and Ontological Challenges

The topic of the relation and confrontation of art and science doesn’t stop being a common place even in the dawn of XXI Century. Finding ourselves in the so called “third culture”, in which the old nineteenth century paradigm that looked for the specificity of human sciences in comparison with natural sciences, is displaced in favor of a fertile interaction between humanities and natural sciences. The spectra of exchange and even fusion between these two areas of knowledge and production, such as, biology, nanotechnology, cybernetics, etc. are many.

The interaction of contemporary art with scientific and technological challenges gradually becomes a mode of conformation of the space-time in which we exist, whose clearest proof is, probably, the hybrid world of design that combines technology, visual arts, economics, marketing, and market strategy without reservations. Cybernetic art, digital art, andnet.art are also good examples.

Trans-disciplinarity has become an open way for research, linked to heterodox, heteronomous and hybrid paradigms. Art and science have ceased to be conceived as autonomous domains, according to old divisions of modernity; the communication they find themselves in can be thought of as transgressive and fluid, going from one side to the other, probably until reaching a point of indistinction.

Research groups in the field of art can’t dispense with collaboration with scientists when they try to create in the intersection of art and science. An example of this are laboratories (INCUBATOR Hybrid Laboratory at the Intersection of Art, Science and Ecology School of Visual Arts. The University of Windsor), art galleries (Kapelica Gallery, Ljubljana, Slovenia; a platform in which the limits of art and science are explored in their interlacing), artists (Stelarc, australian artist that works with the idea of cyborg-zombies and technologically intervened human body), and universities (SymbioticA Artistic research activities in the life sciences, School of Anatomy and Human Biology, University of Western Australia).

The interface between art and science generates space-times far beyond modernity and common ideologies, in various senses: it dislocates the fixed and monadic identities, from national identities to individual ones; de-territorializes and re-territorializes, thus creating new cartographies and concepts, and opening the possibility of non-human becomings (in Deleuze’s jargon).

Programa / Program

Síntesis Curricular / Résumé